Acreditación de competencias: cómo conseguir un título oficial con tu experiencia laboral
Cómo acreditar tus competencias profesionales en España: requisitos, pasos, documentación y qué consigues. Guía 2026 actualizada.
23 de diciembre de 2025
Hay miles de personas que ya saben hacer el trabajo (soldar, mantener equipos, llevar almacén, cuidar personas…), pero no tienen un título que lo pruebe. La acreditación de competencias existe justo para eso: convertir tu experiencia (o formación no formal) en un reconocimiento oficial.
Lo importante: este procedimiento está recogido en normativa estatal (con gestión práctica a través de administraciones/CCAA) y se ha reforzado como un procedimiento abierto de forma permanente dentro del marco actual de FP.
En 30 segundos: qué consigues
Puedes obtener:
Acreditaciones parciales (unidades/estándares de competencia).
Y, acumulándolas, avanzar hacia certificados profesionales y otros itinerarios.
Requisitos habituales (orientativo)
Un umbral frecuente es:
Experiencia laboral: al menos 3 años y un mínimo de horas trabajadas en los últimos años (con matices por nivel).
También puede contar formación no formal y, en algunos casos, voluntariado (según el estándar).
Pasos del procedimiento (sin líos)
Informarte y localizar convocatoria/procedimiento (según administración competente).
Presentar solicitud por sede electrónica cuando aplique.
Asesoramiento: revisan tu evidencia (vida laboral, contratos, certificados, funciones).
Evaluación: demuestras competencia (documental, entrevistas, pruebas si procede).
Acreditación/registro: obtienes el reconocimiento oficial y puedes “sumar” hacia títulos mayores.
Para entender bien la lógica del procedimiento y qué se evalúa, hay manuales técnicos y guías oficiales.
Qué documentación suele ayudarte
Vida laboral / contratos / certificados de empresa (funciones concretas).
Nóminas o documentos que prueben actividad real.
Formación no reglada relacionada (horas, contenidos, centro).
Portfolio: trabajos realizados, fotos, partes de trabajo, informes (si aplica).
Consejo clave: lo que más pesa no es “haber trabajado”, sino poder demostrar qué tareas hacías y con qué nivel.
Errores típicos (y cómo evitarlos)
Presentar experiencia “genérica” sin describir funciones → aporta evidencias concretas.
Querer acreditar “todo” de golpe → empieza por lo más alineado con tu experiencia real.
No planificar el siguiente paso → define si tu objetivo es un certificado completo o solo acreditar para promocionar.
Si nos dices tu sector, años de experiencia y el puesto real que has desempeñado, te ayudamos a traducirlo a un plan: qué competencias te conviene acreditar primero y qué formación te completa el camino. Rellena el siguiente formulario y nos pondremos en contacto contigo.

